Menudo embrollo el de una vida con muletas,
destartalado un tubo de aluminio
camina horizontal y de pelo parado,
al momento que una larga cabellera
roza el paraíso
de tanto mirar al cielo
entonces, pantalones anchos come agua
saciando con aire su delirio.
Distante, en la esquina venidera
Barba Negra
encorbatado baila
cumbia
entre equinos montados de verde.
3 comentarios:
Andas de observador de lo cotidiano, esto me está gustando.
Abrazo.
Hay muchos martes y siempre un medio día... lo importante es tu mirada atenta al tu entorno citadino, al entorno que te sorprende!
Me gustó mucho
Cariños
Maffi
Que genial . Pues para ser un martes cualquiera pasan muchas cosas extraordinarias.
me alegra ver que sigues escribiendo y cada día mejor. hacía tiempo que no te leía pero espero venir más fecuentemente. un abrazo.
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