Jaula transparente que encierra en siete y uno
los números imprecisos de una pausa,
Ley que no juega,
decreto que sucumbe ante el hambre
Reyes en minúscula liban tu sangre
compartiendo irónicas sonrisas
que no venden nada
Solo algunos ángeles de culos multicolores
prometen un cielo prohibido
y el odio gime desde lo profundo
se revela a rendirse ante la masa.
El frío penetra
Un ave ruge las desdichas de su vientre
sangra terror,
empluma el camino de un azul profundo
mordiendo la rabia de un fracaso.
Y se burla
el fin sin querer carcome las entrañas
Ilusiona y mata
sonríe en la espera
calentando la sangre en su gélida mirada.