¿Donde viven los versos no encontrados?
¿En qué lugar se esconde el poema que aun debo?
Quizás es solo un juego,
algo oculto tras un puñado de letras mal escritas
y la palabra se seca en un tintero escarlata
esperando nacer en el sin sentido de una hoja amarillenta
¿De donde nacen tus preguntas?
¿Afloran desde el afán de cargarme una culpa?
Pero mi culpa eres tu
aunque el deseo se desdoble y la sangre se seque
es el tiempo el que dictaminó su fin.
Y ahora vivo el recuerdo de un futuro que no fue
errando a cada el paso
en la locura de amores ocultos y nonatos
es el vértigo que irrumpe impetuoso
el derrumbe de cada sueño por soñar.