No correré
me precipitaré al vacío,
no volaré
me sumergiré en un abismo,
probaré caminar
sobre la palidez de la locura,
quizás en su gloria.
No temeré
a la imaginación maldita
ni al lastre de rodillas,
prefiero tu pecho
a romper olas
con la mirada.
con la mirada.