ni de las vidas por alcanzar
aprendí el caminar cuesta arriba
y mis pausas se llenaron
de una nube en suavidad.
Aun si un sueño en retroceso clamara regresar
no hay retorno posible
ya no existe sendero
solo algunas huellas, aunque profundas
Imposibles de volver a andar.
Hoy debo negar la mirada,
ya alguien sigue esos pasos
recorreré caminos futuros
caminos de mi pasado
vuelos inconclusos
de antiguas agendas en sepia.
Y verteré mi todo
regaré su espalda con sal de vida
con agua de manantial fresco
pintando el ocre de verde
en desnudo para sus ojos,
olvidándome de lo que olvidar
parece imposible
concatenando pasados dispersos
caminos que ya han muerto.
Mientras, en rotativo
el cine proyecta una antigua
película de amor.

6 comentarios:
Profundo y fresco poema, como el agua de ese manantial en el que cambias los colores.
Me gustó hermano.
Un abrazo.
Gino.
Jamás debemos arrepentirnos de lo vivido. Los aparentes errores forman parte de nuestro aprendizaje. Como bien afirmas olvidar es imposible y además innecesario, porque fruto del pasado es nuestro presente.
Un abrazo Gaspar.
Un pasado que no es olvido, se transforma el futuro, se unen en signos presentes. No hay que arrepentirse de las miradas y los pasos, más bien rescatar lo que nos hizo bien, dejar aquello que nos duele y construir a partir de ello algo nuevo de lo viejo. Me parece una carta enviada al destino, en donde se le dice: Mira, sigo vivo a pesar de todo y sigo caminando.
Muchos besos, cada día me sorprendo de tus buenas letras. Sabes te leo y sigo estando.
Anouna
como dice el dicho
lo tomado y lo bailado que nadie lo juzgue o lo niegue
FELICITACIONES!!!
hermoso y reflexivo poema Gaspar, sin duda ese yo poético se hace voz universal
besitos y feliz inicio de semana
Una profunda reflexión y muchos sentimientos puestos sobre la mesa... en una palabra, mostrarse vivo... hermoso, un beso
Bello poema con profundos sentimientos.
Salu2.
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