Es hora de la entrega
un corto viaje llega a su fin
y aun miles de horas aguardan por pasar
El odio extiende sus tentáculos
la muerte ronda buscando a quien devorar
falsos dioses de cartón piedra
no paran de expandir su obscura luz.
Y devoran el alma,
carcomen las entrañas
Ahora sin darte cuenta caminas a ciegas
no has querido ver la verdad que te rodea
Sigues el juego..........pierdes tu norte
Acabas el juego.........pierdes tu vida
Sin escapatoria, Thanatos triunfó sobre ti,
¿O quizás sobre mi?
Esos ojos malditos no paran de observar
y caes mil veces y un millón
sonriendo entre redes de lujuria
relativizando la efímera verdad
conjurando por un mañana lejano
por una tarde a la vuelta
de aquella curvada esquina.
Pero la inocencia es exquisita,
tanto que mata por cada segundo vivido,
disfrazada de comprensión y sensibilidad
abusa de una libertad que encarcela almas
que asesina vidas en pos de una alegría miserable
y de una causa sin nobleza;
cayendo rendida
ante el Hypnos de ojos hinchados en sangre,
de pelo seboso, con hedor a azufre.
Es el espectro de una vida,
el último acorde
de aquella bella melodía de muerte.
de aquella bella melodía de muerte.

7 comentarios:
Gaspar:
Lleva éste escrito al Encuentro, es buenísimo. Un reflexivo intenso, viscéral, de médula, será un placer escucharlo en la voz de su creador.
Un abrazo
POEMAZO!!! Gaspar, felicitaciones, su visión es absolutamente arrolladora
abrazo grande y aplausos hartazos
besitos y buen martes
Hypnos y Thanatos, hermanos de los oscuro, inteligente poema, medidas las palabras, las imágenes, como un plano exacto.
Me lo quedo.
Un abrazo.
un abrazo apapchado y las mejores energías pa'este jueves
abrígate también, el frío cala
Excelente... metafora de una vida o de muchas...
La inocencia no mata, pero va muriendo a cada segundo. Tu poema no muere, pues tiene la energía y la fuerza que tienen las buenas letras. Muchos besos :)
que esta semana que comienza llegue llena de energía y armonía pa'llá
besitos Gaspar
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