domingo, 3 de junio de 2012

Encuentro


La dulce melodía de un aroma rosado
envuelve cada nota,
el lamento del saxo penetra las entrañas
la vergüenza sucumbe ante la necesidad de sudor.

Culpemos al frío de la noche
a esa imperiosa necesidad de piel
o simplemente
al deseo contenido de una pasión lejana.

Arrepentirse no hace falta
ni el perdón es  una necesidad
¿lo entiendes?
es que a veces la vida fija su raíz en el engaño.

La música alojará un recuerdo
y tu danza de extraño erotismo
se fundirá en la alegría grabada
de un instante
…de una vida

6 comentarios:

Carmen Troncoso Baeza dijo...

Que melancólico e intimo Gaspar, vivir solo vivir ya es mucho, un abrazo,

lichazul dijo...

dos para un tango sin culpas sin tapujos, que la vida tiene muchas veredas donde expresarlo

buena semana pa'ti

El Drac dijo...

Tal vez sea demasiado imaginativo, pero tu poema me ha traído claramente la visión de una noche de "night club" en donde por ajenas circunstancias tenemos que vivir lo que no deseamos para poder vivir.

Un gran abrazo querido amígo.

Migli2007 dijo...

La vida está hecha de instantes y encuentros; de notas musicales y recuerdos del lento deslizar de los dedos en la piel.
Abrazos
Maffi

Migli2007 dijo...

La vida está hecha de instantes y encuentros; de notas musicales y recuerdos del lento deslizar de los dedos en la piel.
Abrazos
Maffi

Tatiana Aguilera dijo...

El saxo tiene el poder de hacernos vibrar el alma, es que la vida a veces, sabe a notas desgastadas por los recuerdos.
Un abrazo Gaspar.