No es mas que un nuevo adiós,
una de tantas despedidas
Mordiendo la rabia,
ahogando algo parecido a un pecado
Disolviendo un mar de engaño
abrazando la traición
como a una fiel compañera.
SI….
hay días que merecen un adiós…
SI….
hay vidas que merecen ese adiós.
11 comentarios:
Gaspar, a la traición siempre hay que despedirla como se merece.
Es un poema con fuerza y cierto de dolor, dolor del que aprender.
Abrazos
Otros nuevos dolores y alegrias nos esperan para inspirar nuevos poemas.
Un beso.
De esto aprendemos amigo...aprendemos mucho.
Saludos.
Pero... Como decir adios cuando pese a todo, aún amas?
Que difícil es eso!!
Bello tu escrito.
Besitos de Arte.
Cuando no podemos controlar los eventos que nos suceden es mejor entregárselos al universo, el se encargará.
Solo perdemos lo que de verdad no era nuestro. Hay que trabajar el desapego querido amigo, pesa demasiado para permitirnos avanzar.
Te envío mi cariño y admiración
Cecy
A la traición y a la mentira -que van de la mano-, se le deben decir adiós con fuerza, así como lo expresas en tus versos poeta.
Un abrazo Gaspar Napoleón
Hay días (léase: días, momentos, mentiras, palabras y quizás promesas rotas) a los que tenemos que dejar atrás, decir adiós, cerrar puertas y desprendernos de toda mochila. Cuesta, pero se logra, te lo aseguro.
Un gran abrazo amigo Gaspar Gastón Napoleón, Marqués de BellVille.
Cariños
Maffi
Magnifico poema Gaspar, me gusta esta concentracion de energia, un abrazo,
cada nueva despedida es una la posibilidad de nuevas puertas que se abren... aunque duela a veces, el futuro es hacia adelante... excelente, como siempre... un beso
Un inevitable adiós para un perecedero tangente. Que en tu estilo se mece entre bellezas y sentires.
Un fuerte abrazo.
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